enlace NETANYAHU solo en la ONU defendiendo el mundo libre

Si algo puede extraerse de la reciente Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York de esta pasada semana es que el verdadero líder del mundo libre no es Barack Obama, sino el recién elegido líder israelí Benjamín Netanyahu. Al discurso apaciguador y sin fuerza de Obama -plagado de clisés y criticado por endeble entre varios sectores de la sociedad norteamericana- cabe contrastar el lanzado con enorme clarividencia por Netanyahu.
Público es ya que Obama no sintoniza con Netanyahu. No le interesa que así sea pues Netanyahu representa todo lo que Obama quiere negar. Obama es Neville Chamberlain revivido en el siglo XXI. Netanyahu es más bien Winston Churchill decidido a defender la libertad de su pueblo y el de los demás a toda costa. El discurso de Netanyahu fue el único pronunciado en Naciones Unidas que tuvo la gallardía de hacer frente a la pandilla de tiranos que -como Mahmud Ahmadineyad- pululan por los pasillos de Naciones Unidas.
Netanyahu siempre ha pensado que la paz ha sido desde siempre el anhelo supremo de Israel. Que el mundo se enfrenta hoy con tres problemas gravísimos: la amenaza iraní, la crisis económica y la promoción de la paz. Para Netanhahu, la amenaza iraní aún está en pie en toda su gravedad y, precisamente, el mayor peligro para Israel, para Oriente Medio y para el mundo entero consiste en la conjunción entre un Islam extremista y su obtención de armas nucleares, algo cada vez más inminente.
A diferencia de Obama, Netanyahu sabe que a la paz se llega sin miedo a señalar con el dedo a los déspotas que fomentan la raíz de los males. Hablando del Holocausto, Netanyahu no tuvo dudas a la hora de señalar con el dedo a quienes viven de la mentira y quebrantan la misión de la paz en Oriente Medio: “Nada ha minado esa misión central más que el sistemático asalto a la verdad. Ayer, el Presidente de Irán estuvo en este mismo podio, vomitando su último despropósito antisemita. Sólo hace unos pocos días, nuevamente alegó que el Holocausto es una mentira”.
Tras mostrar pruebas contundentes de actas que confirman la realidad del Holocausto, Netanyahu insistió: “Ayer, el hombre que denomina al Holocausto una mentira, habló desde este podio. Para aquellos que rehusaron venir y para aquellos que abandonaron esta sala en protesta, mis elogios. Se erigieron en aras de una claridad moral y llevaron honor a sus países. Pero aquellos que prestaron oídos a este negador del Holocausto les digo, en nombre de mi pueblo, el pueblo judío, y de los pueblos decentes de todas partes: ¿No tienen vergüenza? ¿No tienen decencia?”
Netanyahu mostró un coraje moral inaudito en Naciones Unidas: “Sólo seis décadas después del Holocausto –dijo-, le dan legitimidad a un hombre que niega que el asesinato de seis millones de judíos tuviera lugar y promete borrar al estado judío. ¡Qué desgracia! ¡Qué burla a la carta de las Naciones Unidas! Quizás algunos de ustedes piense que este hombre y su odioso régimen amenaza sólo a los judíos. Están ustedes equivocados”.
La claridad moral de Netanyahu lo eleva a la categoría de líder del mundo libre, como cuando afirmó sin fisuras: “Este régimen iraní está alimentado por un extremo fundamentalismo que apareció en la escena mundial hace tres décadas, después de mantenerse dormido durante siglos. En los pasados treinta años, este fanatismo ha barrido al globo con violencia asesina y con una imparcial sangre fría en la elección de sus víctimas. De forma cruel mató salvajemente a musulmanes y cristianos, a judíos e hindúes, y a muchos otros. Aunque compuesto por diferentes ramas, los adherentes a este nada indulgente credo, buscan retrotraer a la humanidad a los tiempos medievales. Ahí donde pueden, imponen una atrasada sociedad regimentada, donde las mujeres, las minorías, los homosexuales o cualquiera no considerado como un verdadero creyente, es brutalmente subyugado. La lucha contra este fanatismo no enfrenta fe contra fe ni civilización contra civilización”.
¿Qué dicen a esto Obama y los demás gobernantes del mundo? Silencio. Porque frente a las sabias palabras de Netanyahu, confirmadas sobre la historia y los hechos que hemos visto en estos últimos años, Obama y la práctica totalidad de Naciones Unidas, se mantienen en silencio sin acabar con la demagogia y los actos de los dictadorzuelos en Irán y sus sicarios terroristas de Hamás o Hizbolá.
La raíz del conflicto en Oriente Medio fue y sigue siendo el rechazo a reconocer el derecho del pueblo judío a tener un país propio en su patria histórica. En 1947, cuando se aprobó en la ONU el plan de reparto de Palestina entre un Estado judío y un Estado árabe, todo el mundo árabe rechazó la resolución. Lo que los árabes rechazaban era cualquier Estado judío, con cualquier frontera.
Los ataques contra Israel se iniciaron en los años veinte del siglo pasado, se convirtieron en ataque generalizado en 1948, al proclamarse la independencia, y continuaron con los ataques de los “fedayun” en los años 50, culminando en 1967, en vísperas de la Guerra de los Seis Días, con un intento de acabar con el Estado de Israel.
Entretanto, Obama sigue presionando a Israel y acepta el mantra de quienes aseguran que la retirada es la clave de la paz con los palestinos. Netanyahu recordó con claridad que la retirada israelí trajo una nueva ola de terror suicida y millares de misiles. En el año 2000, y también después, Israel propuso una retirada casi completa a cambio del cese del conflicto y en ambas ocasiones sus ofertas fueron rechazadas. Tras desocupar Israel toda la Franja de Gaza expulsando de ahí a decenas de poblaciones y millares de israelíes, la respuesta fueron misiles y morteros contra Israel y sus ciudadanos.
Mientras Obama habló hasta la baba del desmantelamiento nuclear, tergiversando lo que Ronald Reagan propuso, se olvidó de escuchar el principio de desmilitarización en Oriente Medio que sabiamente propuso Netanyahu. Porque, efectivamente, en todo arreglo de paz, el territorio que esté en manos de los palestinos debe ser desmilitarizado, con sólidos arreglos de seguridad para Israel. De no cumplirse esto, se establecerá un Estado palestino armado, que acabará siendo un centro más de terror contra Israel, al igual que sucedió en Gaza.
Obama está haciendo oídos sordos a Netanyahu al no exigir del mundo árabe un compromiso explícito de reconocimiento de Israel y de arreglos de seguridad necesarios para Israel. Indirectamente, Netanyahu estaba diciéndole a Obama que tendrá que optar entre la vía de la paz y la vía de Hamás porque Israel no piensa negociar nunca con terroristas que desean destruirlo.
Netanyahu se erige así como una figura clave para lo que en el mundo se vivirá en los próximos años. Además, Israel tendrá que actuar cuando lo crea conveniente contra Irán si ése país sigue elaborando armas nucleares. Pero Obama parece más cómodo siendo el figurón popular entre los tiranuelos de medio mundo. De ahí su discurso del buenismo en el que se siente tan cómodo y ante lo que tiranos como Hugo Chávez se frotan las manos.
Por eso, en su discurso en la Asamblea General de Naciones Unidas, Chávez no perdió tiempo para usar su farsante retórica: “¡Obama, vente p’al socialismo! Te invitamos al eje del mal”, fue una de las exclamaciones que despertaron hipócritas risas en la audiencia de jefes de Estado que lo aplaudieron en más de una ocasión, entre ellos la comitiva española.
No es de extrañar que Barack Obama fuera la figura recurrente en el extenso discurso del gorila rojo venezolano, quien abordó temas muy variados, desde el socialismo como salvación del mundo arruinado por el capitalismo hasta la situación en Honduras. En casi todos los temas a los que se refirió Chávez hubo palabras dirigidas a Obama pues para el nuevo colega venezolano de Obama, la ONU “ya no huele a azufre”, al no estar ya Bush allí.
De poco sirve que al revelarse la existencia de una instalación nuclear hasta ahora secreta en Irán, Obama haya salido protegido del británico Brown y del francés Sarkozy para pedir explicaciones a Ahmadineyad. Parecería que el presidente norteamericano tiene miedo a comparecer a solas… Netanyahu sabe muy bien los peligros y amenazas que contra el mundo libre planean por el horizonte. A Obama todo esto de Naciones Unidas le parece más bien una pasarela de modas donde lucir sus encantos y donde no hablar claro a quienes atentan contra la libertad en el mundo. A Obama todo esto le resulta un juego. Por eso Netanyahu es el líder del mundo libre. Obama, en todo caso, lo es de las corruptas Naciones Unidas.
Etiquetas: gaza palestina israel nazis hitler Iran, netanyahu, obama, onu, terrorismo, war

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