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PORQUE SERAN SACIADOS

NO SON EXTREMISTAS QUIENES DEFIENDEN POSICIONES RADICALES; LO SON, QUIENES CUALQUIERA QUE SEAN SUS IDEAS, TRATAN DE IMPONERLAS DE FORMA INTRANSIGENTE A LOS DEMAS, SIN RESPETAR QUE LA DIVERSIDAD DE PENSAMIENTO ES EL ACTIVO MAS PRECIOSO DE NUESTRA CONCIENCIA. LO QUE NOS HACE INDIVIDUOS LIBRES

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martes, abril 13, 2004

LA PARABOLA DEL HIJO PRODIGO

La "parábola del hijo prodigo" tiene el estilo característico de los dichos de Jesús.

La parábola del hijo prodigo es sin duda la más bella parábola de los evangelios, impensable en su formulación hace ahora dos mil años, y no fácilmente aceptada en una sociedad como la actual ya impregnada por el humanismo cristiano. En ella se refleja la libertad que Dios le concede al hombre para disfrutar incluso aquello que no le corresponde (el adelanto de la herencia). En ella explica el Señor la misericordia infinita de Dios por malo que haya sido nuestro comportamiento si el arrepentimiento es sincero. En ella nos expresa la inmensa preocupación de Dios por los marginados y pecadores y la inmensa alegría por su regeneración interior. En ella se pone de manifiesto la gran diferencia de la justicia divina preocupada por el hombre, a la justicia humana que solo valora la cantidad y precio de las obras del hombre.
Para entender en toda su dimensión el estilo característico de Jesús en esta parábola se requiere unas previas reflexiones. En el Derecho judío de aquellos tiempos, el Hijo mayor tenía a la muerte de su padre el derecho a la mayor parte de la herencia que debía emplear en el sostenimiento de su madre y hermanas solteras. Pero hasta la muerte del padre no tenían los hijos derecho a nada. No existía la capitalización del derecho hereditario, pues no existían los bienes colacionables que son instituciones del Derecho romano para corregir las desigualdades en la herencia de los hijos por recepciones en vida del padre. No obstante el padre le adelanta la herencia al hijo pequeño que se la pidió excediéndose en sus prerrogativas .
Después de cometer toda clase de pecados contra la Ley Mosaica el hijo acabó de porquerizo, con lo que Jesús intencionadamente hirió al auditorio judío que consideraba al cerdo animal impuro y para el que el porquerizo era sin duda un hombre condenado.
A pesar de todo el padre no solo lo perdona, sino que ordena matar en su honor el ternero cebado, ante la mirada atónita del hijo mayor que ni lo acepta como hermano (ese hijo tuyo que ha devorado tu fortuna........).

Esta parábola plantea sobre su autenticidad el problema de ausencia de testimonio múltiple, solo es citada en San Lucas 15,11,32; sin embargo la quiebra con la moral mosaica, la mete de lleno en el criterio de discontinuidad o desemejanza, ¿como se iba a predicar algo tan contrario al pensamiento judío de la época y tan desconcertante a la vez para la conciencia humana, que exigía la fuerte reprimenda del hijo, si no es por su origen divino?.
Como hemos dicho por su descripción fue elaborada para un auditorio judío, al que se dirigía Jesús, pues contiene signos no captables por el auditorio gentil al que se dirigió principalmente este evangelio.
Por último esta en la línea de las parábolas del amor a los pecadores, como en la oveja perdida o el salario de los viñadores. Se trata en definitiva de una parábola en la línea de los dichos de Jesús y aunque solo citada en San Lucas, fue muy probablemente pronunciada por el propio Jesús.