:

PORQUE SERAN SACIADOS

NO SON EXTREMISTAS QUIENES DEFIENDEN POSICIONES RADICALES; LO SON, QUIENES CUALQUIERA QUE SEAN SUS IDEAS, TRATAN DE IMPONERLAS DE FORMA INTRANSIGENTE A LOS DEMAS, SIN RESPETAR QUE LA DIVERSIDAD DE PENSAMIENTO ES EL ACTIVO MAS PRECIOSO DE NUESTRA CONCIENCIA. LO QUE NOS HACE INDIVIDUOS LIBRES

Vistazoalaprensa.com

viernes, abril 08, 2005

EL ISLAM UN PROYECTO POLITICO


El jesuita padre Samir Khalil Samir es uno de los mayores expertos en las relaciones entre el cristianismo y el Islam. Egipcio de nacimiento, ha pasado gran parte de su carrera en Líbano; desde hace más de veinticinco años es profesor en el Pontificio Instituto Oriental, de Roma:
¿Por qué son tan difíciles las relaciones entre el Islam y el cristianismo?
No hay que hablar de la relación entre Islam y cristianismo, sino entre la civilización del Islam y la civilización del cristianismo. El Islam, de partida, es un proyecto político, no es un mero proyecto religioso; es un proyecto político que incluye la religión. Fue concebido por Mahoma para crear una nación política musulmana, cuyo instrumento de expansión fueron las guerras. Esto continúa hoy: el musulmán dice que el Islam es religión y política. Esto es casi un dogma.

¿Cuál es su experiencia personal en este punto?
Vivir como cristiano árabe en un mundo árabe musulmán es difícil, porque hay poco espacio para el no musulmán. El sistema político musulmán es más bien exclusivo, no inclusivo, y no da plena libertad a los no musulmanes; así, toda la atmósfera queda islamizada. Por ejemplo, en Egipto, mi país, los altavoces de las mezquitas difunden el Islam por todas las calles desde las cuatro de la mañana, lo que también se hace desde la radio y la televisión, y también en la escuela: los niños, para aprender a leer, deben aprender de memoria versos del Corán. Incluso el ayuno del mes de Ramadán afecta a la vida civil: todo se paraliza, incluido la mitad del trabajo administrativo. Un cristiano se siente siempre discriminado, como un ciudadano de segunda categoría; las leyes musulmanas dan siempre la preferencia a los musulmanes. Un musulmán que se convierte al cristianismo arriesga su vida, porque, según la ley, debe ser condenado a muerte. Sin embargo, no ocurre lo mismo en el caso inverso: si un cristiano se convierte al Islam, está bien visto.
Entonces, ¿no es posible la relación entre cristianos y musulmanes?
Es posible en Europa, porque en Europa la política y la religión van por separado; si tú quieres rezar, es cosa tuya, pero no puedes pretender parar la fábrica o las clases, para la oración. En el colegio donde trabajaba hace más de diez años, un profesor musulmán interrumpía la clase para hacer su oración, poniendo su tapete en el suelo; todos decían: «Qué hermoso, ¡cómo adora a Dios!»; pero no comprenden que es una propaganda. Yo le conminé a rezar fuera de la escuela; entonces me llamaban intolerante. Mi dificultad era hacerles comprender que la religión es respetable, pero no tiene prioridad sobre la vida civil. El sistema musulmán es intolerante. Sin embargo, el sistema político de Europa es un sistema tolerante, liberal, no es un sistema católico o protestante; es neutral. Cada uno puede vivir su fe como quiere.
En Europa se descansa el domingo debido a la tradición cristiana. ¿No es, entonces, comprensible la petición de los musulmanes de descansar el viernes?
El error de los europeos es proyectar el cristianismo sobre el Islam. Es otra religión. La obligación del musulmán es la oración del viernes al mediodía, una oración que dura ocho minutos; y si puede, sólo si puede, debe hacerla en la mezquita. En Egipto, país musulmán, algunas estadísticas dicen que el viernes al mediodía ni siquiera el diez por ciento de la población va a la mezquita, y las mujeres casi nunca. Pero, cuando llegan a Europa, piden todo el viernes como día de descanso. ¿Por qué? Para decir: «Nosotros somos diferentes». El problema es que los occidentales sois ingenuos, porque no conocéis el Islam, y estáis dispuestos a hacer todas las concesiones. El Islam, en el mundo islámico, se ha adaptado a todas las situaciones. Sólo en Occidente piden situaciones particulares, porque saben que los occidentales dudan acerca de su identidad. En Occidente, el valor máximo es la tolerancia. Si os dicen: «Sois intolerantes», os entra miedo. El sistema occidental, sin embargo, es uno de los más humanos del mundo, porque está basado en los derechos de la persona. ¿Por qué lo queréis cambiar? El problema es que el musulmán llama religión a todo: aspectos religiosos, políticos, costumbres... La tolerancia religiosa no significa más que la libertad de creer y de tener opiniones, y que nadie te pueda encarcelar por ello. Es decir, la tolerancia está limitada. No puedo pretender, en nombre de la tolerancia religiosa, todo aquello que existe en mi religión. Es la ingenuidad de los occidentales, su sentido de culpa, lo que les hace ceder; y no se dan cuenta de que los musulmanes presentan una iniciativa política que cada vez va pidiendo más cosas, hasta que al final se cree un régimen particular para los musulmanes en Europa.
Carmen María Imbert

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

petarda!!

9:29 a. m.  

Publicar un comentario

En esta pagina existe libertad de expresión, se permiten todos los comentarios excepto el insulto

<< Home